Más que selección, seducción

En estos últimos dos meses he experimentado más que un proceso de selección, un proceso de seducción profesional 😉 “Enciende la luz” y yo hemos vivido una época de enamoramiento mutuo, una suerte de “primeras citas”, las cuales han desembocado en el inicio de una relación profesional que se ha dado de manera muy natural, cuidada y agradable. Hoy empezamos “lo nuestro” formalmente y lo hacemos público porque lo que nos gusta, nos agrada y nos satisface, muchas veces apetece gritarlo a los cuatro vientos.

¿Por qué voy a recordar siempre este proceso de selección?

En enero decidí dar un cambio importante en mi realidad profesional: dejar de ser autónoma para volver a formar parte de una empresa. Tenía algunas cosas muy claras en mi proceso de búsqueda; la primera era que quería seguir trabajando con, por y para las personas; la segunda, quería formar parte de un equipo/proyecto interesante, con el que me identificara, con el que me sintiera a gusto y que me retara intelectualmente para seguir aprendiendo; la tercera, quería tener la oportunidad de aportar todo lo que he aprendido profesionalmente en la gestión, formación y desarrollo del talento en las empresas. Y, entonces, apareció “Enciende la luz” en mi camino.

Este proceso es el primero en el que participo en el que tanto candidato como empresa tienen la posibilidad de ponerse a prueba mutuamente y comprobar si “hay corazón”, antes de formalizar una relación contractual. No es fácil hacer esto en todas las empresas y más en las grandes, pero dado que el momento y el tamaño de la empresa en cuestión son los que son, se aprovechan esas condiciones y se exprimen de la manera más beneficiosa. Y ¿cómo nos pusimos a prueba?, trabajando y haciendo cosas juntos. Mi realidad de autónoma me lo permitía y pude estar varios días de trabajo cotidiano, ser una más del equipo, escuchando y aportando lo que buenamente podía y ha sido realmente muy gratificante. Existía la posibilidad de que no funcionara, pero el caso es que sí funcionó. Hoy, en mi primer día oficial en “Enciende la luz”, puedo decir que me ha seleccionado/ seducido (y yo a ella), una empresa que me puede ofrecer esa nueva realidad profesional que estoy buscando.

¿Qué traigo conmigo?

Me gusta pensar que lo mejor que puedo tener es actitud; una actitud que para mí se traduce en apertura, aprendizaje, curiosidad, compromiso, confianza y ganas de aportar valor en todo lo que se pueda.

¿Qué expectativas tengo?

Me he topado de manera casi casual con el mundo Agile y Scrum, y la verdad es que me gustan y mucho; quiero aprender de verdad de qué va esto y sé que tengo excelentes maestros. Quiero encontrar maneras de engranar mi pasión por las personas, sus talentos y su desarrollo, con lo que la empresa ofrece. Quiero disfrutar, quiero pasarla bien, quiero sentir que mi trabajo tiene un impacto directo en lo que hace la empresa y en lo que logran los clientes, quiero tener la certeza de que vale la pena trabajar a tope y bien. Podría decir unas cuantas expectativas más, pero prefiero ir construyendo sobre la marcha lo que va a ser este camino, tan apetecible y tan atractivo, que ya he iniciado en “Enciende la luz”.

Hoy se inicia formalmente una nueva historia que espero de corazón esté cargada de aprendizajes, evolución, buen rollo, y sobretodo, de mucha luz 🙂

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